15 jun 2026
Postmortem: nuestro propio bot se inventó un caso de éxito
BITchito, el agente que tenemos en nuestra propia web, se inventó un cliente. Con nombre, sector y resultados. Todo mentira.
Lo pillamos a tiempo. Pero nos dejó cara de poker y una lección grabada a fuego.
Por qué pasa (y por qué nos pasó a nosotros)
Las alucinaciones de un chatbot de IA no son magia negra. Son matemática mal alimentada. En nuestro caso, el prompt inicial de BITchito describía lo que podíamos hacer, pero no tenía una base de conocimiento cerrada con lo que habíamos hecho de verdad. El modelo rellenó el hueco con lo que "sonaba bien".
El fix fue quirúrgico:
- Base de conocimiento explícita con lo que SÍ existe (demos, pilotos, capacidades reales)
- Instrucción dura en el prompt: si no tienes el dato, di que no lo tienes
- Revisión periódica de conversaciones reales para cazar derivas
La honestidad como ventaja competitiva
Podríamos haber callado esto. Nadie se habría enterado.
Pero en un sector lleno de vendors que prometen ROI del 300% antes del café, reconocer que tu propio bot metió la pata es una señal de que sabes lo que haces. Los clientes no buscan perfección. Buscan que no les tomen el pelo.
BITchito funciona bien ahora. Y funciona bien precisamente porque le enseñamos dónde están sus límites.
Si estás montando un bot y no quieres llevarte este susto, cuéntanos tu caso antes de lanzarlo.